"Ah, si la hubierais visto... Si una tarde, 
sentada en la ribera, la hubierais encontrado 
ajena a su vibrante melodía 
bajo la tarde, cerca de la acacia; 
si a los pies del muro 
encalado y los zócalos azules 
os hubiera mirado de repente 
a los ojos; si el soportal y el arco, 
la verde lluvia, el ánfora y la yerba 
indignos de ella os hubieran parecido; 
si hubieseis visto el tiempo 
que sorbe el corazón a las toronjas 
ceñirse sin dañarla su cintura... 
Ah, si la hubierais visto, 
quizá comprenderíais. 


Traía el mes de mayo entre los ojos. 
Iba por mayo, libre 
como un olor, liviana, 
desnuda como el agua, y su andar era 
lo mismo que una rosa desbordante. 
Iba alumbrando mirtos y gardenias; 
redimía la noche con su gozo, 
y sólo su presencia -os lo aseguro- 
aderezó un jardín que no se acaba. 
Su cuerpo era salvaje como un río, 
huidizo como un río, cuya fuerza 
se renueva a medida que transcurre. 
Qué abandono tan íntegro: nada hubo 
comparable a su entrega, 
pues es casi imposible que los lirios silvestres 
se abandonen así por los taludes. 


Confieso que en la alcoba yo le daba 
ricos nombres de pájaros exóticos, 
y que ella misteriosa sonreía 
como sonreiría una flor imposible. 
Bien sé que, al leer esto, los censores 
rasgarán sus opacas vestiduras; 
pero quiero deciros que ella fue 
un jazmin blanco en el follaje oscuro, 
e innumerables sus caricias 
igual que el mar, igual que las hojillas 
que presta abril sin tino a los retoños, 
y un sabor a esperanza le mojaba los besos 
de cañaduz y menta a media noche... 


Era tan bella que quizá el amor 
no se atrevió a elegirla como víctima. 
Acaso ya entendáis por qué ahora estoy 
ciego como los ojos de quien a nadie aguarda; 
de qué cielo he caído, de qué alado 
astro, y este dolor en que me pierdo. 
Ya no podrán mis versos otras tardes 
de orilla a orilla atravesar las aguas 
inconstantes. No hay esparcidas vides 
en los viñedos, 
y el ruiseñor anida 
en la negra rama enramada del silencio. 
Por eso, si lo sabeis, decidme, 
¿cabe bajo la tierra 
un corazón enamorado? 
Pues ya comprenderéis, amigos mios, 
que este amor es sin duda 
una historia muy triste. "

 

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cortesia de miarroba.com